Dodes 'Ka-Den, Dodes 'Ka-Den.
Ocho cortes en las muñecas y seis en el cuello. Y menos mal que su familia estaba cerca para poder atajar el intento de suicidio, para que al gran maestro Akira Kurosawa le quedara vida para realizar algunas de sus obras maestras como "Dersú Uzalá", o "Ran", o "Kagemusha", títulos imprescindibles de su filmografía que llegarían después de superar la depresión que sucedió al fracaso monumental de "Dodes 'Ka-Den".
Dodes 'Ka-Den, Dodes 'Ka-Den.
Quizás fracasó porque al público japonés de 1970, en plena expansión económica tras las penurias de la posguerra, no le apetecía contemplarse en un retrato cruento y patético de la marginación extrema; la existencia cotidiana de un poblado de chabolas que malvive entre la pobreza, el alcoholismo, el hambre, la locura, falto de cualquier moral y esperanza y harto de mierda y conformismo. Una mirada poliédrica dirigida hacia personajes desgarrados, basculando desde un cierto espíritu naíf, e incluso cómico, hasta la tragedia familiar más terrible. Primera película en color de Kurosawa y, en cierto modo, la cinta parece un experimento, la resolución de una serie de ejercicios prácticos para abarcar las posibilidades dramáticas del nuevo formato.
Dodes 'Ka-Den, Dodes 'Ka-Den.
La onomatopeya del ruido que produce un tranvía al cruzar las arterias metálicas de las grandes ciudades. Cuando yo era un niño, había un chico en mi barrio que se pasaba el día corriendo por las calles, sujetando una tapa redonda de detergente "Colón" entre las manos, e imitando con su voz los sonidos de un potente motor de automóvil. ¿Qué fue de los locos del vecindario, esas leyendas urbanas que eran tan reales como el barro que llenaba nuestros zapatos de niños del extrarradio? Soñar despierto para evadirse de la realidad y nunca aceptarla. El mundo es un lugar terrible y Kurosawa lo sabía.
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domingo, mayo 31, 2020
sábado, octubre 05, 2019
martes, julio 31, 2012
"La fortaleza escondida", de Akira Kurosawa
La película que inspiró a George Lucas para realizar "La Guerra de las Galaxias", dicen. De las luchas feudales del Japón de los samuráis, a los conflictos de poder en el espacio interestelar; de las katanas a los sables láser; de 1958 a 1977. Seguramente es verdad: hay planos que recuerdan mucho a aquellos de las extensiones desérticas de Tatooine, hogar de los moradores de las arenas, ecosistema sólo apto para banthas. Y la trama también: una princesa (Misa Uehara), garante de una estirpe, de una dinastía, que debe ser salvada a toda costa de la persecución de sus enemigos. Para ello contará con la protección de un guerrero invencible, el general Rokurota Makabe (Toshiro Mifune, quién si no), y la compañía "accidental" de un eficaz dúo cómico, (Minoru Chiaki y Kamatari Fujiwara) Tahei y Matashichi, trasuntos primigenios y no robóticos de C3PO y R2D2, aunque más guiados por la codicia del oro que viaja junto a la princesa Yuki, que por las leyes de Asimov.
Al final, misión cumplida y una ceremonia de entrega de medallas que, vaya, también sale en su heredera del espacio. A propósito de premios, Akira Kurosawa recibió un Oscar honorífico en 1990, galardón entregado por George Lucas y Steven Spielberg. Es de buenos hijos... De cualquier modo, no es necesario que los problemas genealógicos de Luke Skywalker sean del agrado del espectador, ni mucho menos, para acercarse a este clásico de Kurosawa, una de las mejores del director japonés en el género de aventuras: cineasta en plenitud.
Si George Lucas recibía influencias de, entre otros, un maestro del cine como Akira Kurosawa, nada malo se podría esperar. El problema fue cuando la influencia dejó de ser esa y se puso en marcha la máquina de hacer dólares. Se cuenta mejor en el vídeo que figura a continuación, ingenioso remake del del tema "Somebody that I used to know" del cantante Gotye, y que conocí a través de Turpentine. No se puede negar que tiene su gracia: esa relación amor-odio entre George Lucas y los fans de la saga galáctica.
The Star Wars that I used to know
Al final, misión cumplida y una ceremonia de entrega de medallas que, vaya, también sale en su heredera del espacio. A propósito de premios, Akira Kurosawa recibió un Oscar honorífico en 1990, galardón entregado por George Lucas y Steven Spielberg. Es de buenos hijos... De cualquier modo, no es necesario que los problemas genealógicos de Luke Skywalker sean del agrado del espectador, ni mucho menos, para acercarse a este clásico de Kurosawa, una de las mejores del director japonés en el género de aventuras: cineasta en plenitud.
Si George Lucas recibía influencias de, entre otros, un maestro del cine como Akira Kurosawa, nada malo se podría esperar. El problema fue cuando la influencia dejó de ser esa y se puso en marcha la máquina de hacer dólares. Se cuenta mejor en el vídeo que figura a continuación, ingenioso remake del del tema "Somebody that I used to know" del cantante Gotye, y que conocí a través de Turpentine. No se puede negar que tiene su gracia: esa relación amor-odio entre George Lucas y los fans de la saga galáctica.
The Star Wars that I used to know
domingo, enero 15, 2012
"Rashomon", de Akira Kurosawa
Aquí, en la puerta de Rashomon, vivía un diablo y dicen que se fue por miedo a los hombresRashomon era una de las puertas de la ciudad japonesa de Kioto en la época medieval. Refugio de malhechores, muladar de hombres, inclusa callejera de niños abandonados. Tres hombres se resguardan de la lluvia bajo las magras tejas del pórtico semiderruido y conversan sobre un crimen reciente del cual dos de ellos, un leñador (Takashi Shimura, el inolvidable protagonista de otra de Kurosawa, "Vivir") y un sacerdote (Minoru Chiaki, otro habitual de las películas del director japonés), han sido testigos del juicio.
Un cluedo japonés: ¿quién mató al señor Kanazawa (Masayuki Mori)?
- El bandido Tajomaru (Toshiro Mifune: sinónimo de Kurosawa) con su espada después de haber violado a la mujer de Kanazawa (Machiko Kyo; ella y Masayuki Mori también serían pareja protagonista en otra película japonesa mítica, "Cuentos de la luna pálida" de Kenji Mizoguchi).
- La señora Kanazawa con una daga, incapaz de soportar la vergüenza implícita en la mirada glacial y acusatoria de su marido.
- El propio Kanazawa, suicidado en deshonra, que da testimonio post mortem por boca de una médium en uno de los pasajes más alucinantes de la cinta.
Toshiro Mifune es un pícaro duende del bosque, un sátiro insaciable lleno de vitalidad, de nuevo bordando el papel de antihéroe, como en "Los siete samuráis", como en "Yojimbo", como en "Sanjuro", arquetipo auténtico del aventurero indómito, de la espada a sueldo que sin embargo acaba siempre sirviendo a la mejor causa. En "Rashomon" la épica se aleja para dejar al descubierto la patética realidad: las espadas tiemblan de miedo en las manos de los guerreros y no hay valor en el combate si no es con un buen trago de saltaparapetos, insuflado en esta ocasión por el rencor de la humillación, un motor poderoso en el espíritu de los cobardes: el egoísmo es el dios único.
Decía Kurosawa que "Rashomon" era una reflexión sobre la vida.
El mundo es un lugar terrible.
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