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martes, febrero 11, 2014

"Agosto", de John Wells

"Agosto" es un culebrón: de marca, pero culebrón. Culebrón crepuscular, en todo caso, que por algo aparece Sam Shepard en el preludio. La pena es que aparece poco: guardo en la memoria su formidable interpretación en el reciente western "Blackthorn" de Mateo Gil. Seguro que todos tenemos escondido algún pariente que bien se merece un Oscar. Puede que una prima, un cuñado, quizás la propia madre. Nunca hay un cazatalentos cerca cuando realmente hace falta. Y es que la tendencia a montar un drama por todo es una cualidad artística que no está al alcance de cualquiera: cenas familiares convertidas de repente en un circo de tres pistas. Si a las personalidades inclinadas a la emoción sentimental se les añade un buen surtido de fármacos, la mezcla química propiciada causarán un efecto secundario imposible de analizar en ningún prospecto.

Precisamente una cena, tras un funeral, la comida fría e improvisada que se sirve más por inercia que por hambre, será la auténtica protagonista de esta cinta, la secuencia que paga el precio de la entrada en "Agosto". La cámara sienta al espectador a la mesa como un comensal más, a participar en el tono abrupto de una discusión cimentada en reproches larvados que se arrojan despiadados a quemarropa, con maestría en los diálogos y en la buenas actuaciones encabezadas por Meryl Streep (harta de dominar los papeles a su antojo) y Julia Roberts (adaptándose muy bien a papeles de madurez). Pero después quedarán dos actos más en esta adaptación de una exitosa obra de teatro escrita por Tracy Letts, y esa paternidad teatral será el principal lastre de la cinta, que no acaba de funcionar en celuloide por mucho que se busquen fotogramas de espacios abiertos y paisajes infinitos: Oklahoma, pero podría ser la Armuña, cambiando campos de trigo por cultivos de lenteja: los problemas de familia no dependen del mapa, en todas partes hay, pero el nivel de culebrón alcanzado en "Agosto" supera los límites de lo admisible, al menos para mí. Claro, que igual mi nivel de culebrón, no está muy entrenado.