Una cámara: el espectador. Un plano secuencia atraviesa una estancia pulcra, amplia, silenciosa. Busca al compositor y lo encuentra: una pianola ambulante: música enlatada: en playBach.Una cámara: un perro. A dos palmos del suelo guía al ciego afinador de pianos (como Morgan Freeman en "Danny the Dog": el músico ciego como una consecuencia natural de la imposibilidad). El instrumento desafinado, inservible, emite un morse que el oído sabio transforma en la clave de la melodía.
Una cámara: la rueda. El camionero melómano (¿por qué no?: no existe un camión que tenga su cabina afónica) huye del ruido cotidiano. Música salvífica: Redemption song, cantaba Bob Marley: quien canta reza dos veces, se muestra en la película.
Bach en la armónica del vagabundo y en el órgano, bosque de tallos de notas, de la catedral de Leipzig, Pére-Lachaise del mito alemán. El maestro delinea un pentagrama con un tenedor y explica la técnica napolitana antes de interpretar las variaciones trivializando la pócima mágica de la genialidad: Goldberg pagará en oro ese algoritmo que lo sacará de la condición de anónimo clavicembalista y disparará su nombre hacia la inmortalidad. La perfección musical a través de un orden fuerte y preciso, un consejo que se puede considerar muy alemán.
Cámara espejo, cámara turista. Pocas veces he visto emplear la cámara de manera tan clara y serena, diáfana, en un fantástico ejemplo de expresividad cinematográfica, hasta convertirla en un actor más del reparto, digna de figurar en los títulos de crédito junto a los actores protagonistas. Busco entre las nominaciones a los premios Goya que se van a repartir este domingo, y no encuentro esta película en ninguna categoría. El 2007 debe haber sido excepcional para el cine español si esta gran obra que acabo de ver (y oír) no alcanza el nivel de las que sí figuran en esa lista (he leído buenísimas críticas de otra que tampoco está en esa lista y que tengo ganas de ver: "En la ciudad de Sylvia" de José Luis Guerín). Pues nada, como no he visto ninguna de las que sí están nominadas, el domingo paso de la gala y me pondré a ver el fútbol y ¡que viva el cine español! Y el Real Madrid, también.