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viernes, noviembre 02, 2012

"Zombis nazis", de Tommy Wirkola

El del terror no es un género cinematográfico que en los últimos años me atraiga especialmente, menos aún si el gore es el subgénero dominante en la cinta: la chanfaina nunca fue lo mío. Hace años (muchos) algo más, Stephen King y todo eso, pero hasta el ínclito escritor estadounidense se pasó a la ficción histórica: por ahí tengo "22/11/63", a la espera. Aún así, de vez en cuando hay que darse una vuelta por barrios menos frecuentados, a ver cómo han ido cambiando las calles, comprobar si hay comercios nuevos, algún parque o si finalmente aquel bar donde pasaste una buena tarde echó ya el cierre.

"Zombis nazis" es una película noruega del año 2009 que ya cuenta en su título para el público español ("Dead snow" parece que es su título original: bueno, no, en realidad es "Død snø": ¡vaya!, ¡qué fácil es el noruego!) de qué va la trama, para que nadie se lleve a engaño: zombis de antiguos nazis que atacan a un grupo de jóvenes que han ido a pasar el fin de semana a una casa en la montaña. Por lo visto en esta película, la cosa no ha cambiado mucho si tomamos como referencia propicia "Posesión infernal" de Sam Raimi: ya llovió desde 1981, también nevó, pero todo sigue igual. En vez del libro maldito del  "Necronomicon" (la invención de Lovecraft creo que entonces era más popular que ahora), en esta ocasión será un tesoro fruto de la rapiña nazi el Macguffin indicado para despertar al mal sepultado. Y el resto, las líneas maestras de la acción, más o menos lo mismo. Sale hasta una motosierra como la de Ash Williams, el personaje de Bruce Campbell en la trilogía a la que daría origen el gran éxito de "Posesión infernal" (o "The Evil Dead": en Noruega se dice igual, por supuesto...). También abunda el tono cómico que en las últimas entregas Sam Raimi se aplicó en deslizar entre tanta hemoglobina : mercromina y chistes para que todo quede en una exageración, en un caricatura. Posiblemente, en un homenaje, en una traducción del inglés al noruego.

En fin, un rato entretenido, para qué negarlo, pero el terror habrá que buscarlo en otro lado, porque si no voy a pensar que esto del miedo en el celuloide se ha quedado más congelado en el tiempo que el bueno del Capitán América. ¿Alguna sugerencia?