martes, mayo 17, 2005

"La ley de la calle", de Francis Ford Coppola

The motorcycle boy reigns.
Seguro que Coppola no se atrevería a volver a hacer una película como esta. La hizo a continuación de "Rebeldes" y en esta cuenta lo que en la otra se calló: los sueños rotos de la juventud en 1983: la droga.
Repiten Matt Dillon y Diane Lane en papeles muy parecidos, muy buenos. Mickey Rourke es el perfecto chico de la moto, Dennis Hopper haciendo de si mismo y Tom Waits como barman vigilante (el bar se llama 'Bennys', como el que pusieron donde estaba 'el Persa', que ya no existe, enfrente de 'La Iguana', que ya no existe).
Película pesimista, rodada en blanco y negro, pero dominando los juegos de sombras, la colocación de la cámara, los travelling. Y es que este director es/era un genio, a pesar de que después, en 20 años, no haya hecho nada bueno salvo la tercera parte de "El Padrino".
Veo todo en blanco y negro. Ya lo cantaba Barricada.

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