lunes, julio 31, 2017

"Spiderman: Homecoming", de Jon Watts

Los derechos para las adaptaciones cinematográficas de las aventuras de los superhéroes de la editorial Marvel están repartidos por distintos estudios. La parte del león la tendrá Disney desde que compró Marvel en el año 2009, pero antes de esa fecha se habían producido películas con algunos de los famosos personajes de la empresa de tebeos, filmes que se convertirían en sagas de éxito, y que recayeron en más de una productora. Por ejemplo, las aventuras de los X-Men son cosa de 20th Century Fox desde 1994, cuando esta compañía adquirió los derechos cinematográficos, Lobezno incluido, autorización que Brian Singer estrenó en el año 2000 con la primera "X-Men". Y en cuanto a Spiderman, fue la Columbia la que matriculó al Hombre Araña y Sam Raimi el que lo bautizó, con la cara de Tobey Maguire, en su cinta del año 2002. Tanto Singer como Raimi convirtieron sus películas en taquillazos y dieron así el pistoletazo de salida para la invasión de fotogramas marvelianos que ha caracterizado gran parte del cine de acción del siglo XXI.
Spiderman vuelve a casa, dice el título de la película, dando a entender que su hogar son los estudios Marvel, Disney por tanto, y el toque Disney se hace notar en esta producción. El retorno del hijo pródigo ya se había materializado en "Capitán América: Civil War", de los hermanos Russo, donde tuvo su primera aparición este Spiderman interpretado por el adolescente Tom Holland, actor veinteañero en realidad, pero que en la película debe aparecer como un chaval de quince años: Disney apunta con precisión al segmento de edad objetivo de su negocio y en ciertos momentos la cinta amenaza con volcarse hacia una de tantas sitcom para menores que abundan en el Disney Channel televisivo. 
Sin embargo la película tiene apoyos suficientes como para resultar una buena opción de cine de tarde veraniega para cualquier público, mayores incluidos, y entre esos puntales se puede destacar un reparto en el que Robert John Downey Jr. ejerce de pigmalión del joven Peter Paker (Ironman es, sin lugar a dudas, el eje central, hasta el momento, del Universo Marvel cinematográfico), que el malo sea Michael Keaton (feliz jugada la de pasar de su personalísimo Birdman a encarnar un remedo de El Buitre, uno de los archienemigos canónicos de Spiderman) o que, sorprendentemente, la anciana tía May sea ocupada por el carácter latino de Marisa Tomei. Y sí, la película se pasa por el forro la historia del personaje tal y como la pergeñaron en 1962 Stan Lee y Steve Ditko para su desarrollo en cómics semanales. Pero, a estas alturas, ¿quién lee tebeos de superhéroes?

7 comentarios:

  1. Uff... brutal la última pregunta.
    Leí por ahí que hoy en día son los cómics los que deben ir adaptándose a las decisiones de los universos cinematográficos, porque los nuevos lectores esperan más de lo visto en pantalla que lo hecho en páginas durante tantos años. Es una lucha de nunca acabar.
    Saludos.

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    1. Una batalla perdida, en mi opinión. El cómic ha quedado como un merchandising más de la película.

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  2. Steve Dikto siempre será de mis preferidos, sobre todo sus trabajos para Creepy.
    Me ha gustado este Spiderman, es más humorístico, como al estilo de "Deadpool", es que no me gustan nada las películas de superhéroes cuando se ponen trascendentales.
    Saludos!
    Borgo.

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    1. A mí, sin embargo, sus tormentos personales era lo que marcaba la diferencia: Spiderman y tantos otros: heroicidad pública y depresión privada.

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  3. Mr. Licantropunk, pronto tambien tendremos un nuevo remake de: Batman; en cuanto al aracnido, le quedan dos aventuras mas de esta nueva etapa y luego, seguro que otra remake. Saludos.

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  4. La veré seguramente aunque el tono Marvel no me fascina... Saludos 🙋

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