martes, junio 10, 2014

"Los climas", de Nuri Bilge Ceylan

La entrada anterior planeaba sobre la coincidencia de dos eventos trascendentales: la final de la Copa de Europa de fútbol y la entrega de la Palma de Oro de Cannes. Todo el mundo sabe quién ganó lo primero, pero, ¿quién venció en Cannes? Nuri Bilge Ceylan con la película "Winter sleep". De entrada no sé si se trata de hombre o mujer (¿Nuri de Nuria?) si bien la ausencia del sexo femenino en la historia del palmarés (creo que la única directora ganadora de la Palma de Oro ha sido Jane Campion en 1993 por "El piano") puede ser una condición de doble filo: o se sigue la estadística o se rompe la racha. Pues director, sí, y además turco. ¡Vaya! Creo que esa nacionalidad no figura en mi filmografía. Si acaso Fatih Akin por ascendencia o, por lo mismo y algo más rebuscado, el árbol genealógico armenio de Atom Egoyan. ¿Quién es Nuri Bilge Ceylan?

A la espera del estreno de "Winter sleep", espera que puede ser larga (supongo que se estrenará: película turca de más de tres horas de duración: la Palma de Oro lo hará posible, porque si no es por eso...), habrá que echar un vistazo a su obra. "Los climas", me proporciona la biblioteca pública de Salamanca, y resulta que está muy bien. Buena película. Historia de una ruptura de pareja que, precisando el titulo, se produce en verano e intenta ser enmendada en invierno. Ay, si el invierno viene frío... La fotografía aprovecha a la perfección esas condiciones meteorológicas: de las playas soleadas de Kaş, en el sur de Turquía, Licia helénica de paisajes mediterráneos salpicados por antiguas columnas de templos desguarnecidos, hasta las cumbres nevadas del oriente turco, la provincia de Ağrı cercana al monte Ararat, con temperaturas invernales que poco tienen que envidiar a las de la estepa siberiana. Paisajes desasosegantes por extremos pero que conducen muy bien la dinámica del relato, realizando una película ágil, dotada de giros rotundos a pesar de que predominen los planos largos, largos pero necesarios para vislumbrar los sentimientos profundos de los personajes sin dar demasiadas explicaciones: la loable intención de no pensar que el espectador es tonto. A ese desasosiego visual se une que en algunas tomas el director lleva la grabación del audio al punto límite, hasta captar la respiración, la inhalación del silencio, transmitiendo aún más la angustia de los personajes, personajes despistados, víctimas de la constante insatisfacción humana: la infidelidad es un pobre parche para los desencantados, conversos ansiosos por retornar a la devoción primaria.

¡Cuántos Ceylan aparecen en los créditos iniciales! Resulta que el director es también el protagonista. Y la actriz con la que disputa desvelos sentimentales es su esposa en la vida real, Ebru Ceylan. Hasta salen sus padres, los Ceylan, haciendo de los padres, claro, cada entrada en el reparto desarrollando con sutileza sus parámetros de comportamiento, rompiendo la tensión para conectar lo íntimo con lo público pero sin dar nada por sentado, sopesando la sinceridad de unos y de otros hasta alcanzar lo único verdadero: la reacción imprevisible. ¿Qué hay más humano que eso?


12 comentarios:

  1. Con películas como ésta, la verdad, uno se queda sin palabras... Me imagino que en la videoteca de la Casa de las Cochas habrá ya una sección denominada "Películas para Licantropunk"...

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    1. Ja, ja, creo que cualquier sección de la biblioteca cumpliría esa condición. Me he quedado un rato pensando después del punto y seguido y sí, me reafirmo en lo escrito. Cualquier género. Eso sí, un buen rato rebuscando no me lo quita nadie: cualquier género, ni mucho menos cualquier película.

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  2. ¡Me la apunto...! Tu texto hace que me apetezca más. Ya te conté en el anterior comentario mi experiencia con Nuri Bilge Ceylan (por ahora solo he visto dos de sus películas y ya sabes una me costó un mundo, y la otra no sólo me gustó cómo la contaba sino que permitía una riada de reflexiones). Seguiremos descubriendo su filmografía hasta que llegue Winter Sleep...

    Besos
    Hildy

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    1. Estoy en ello: anoche "Erase una vez en Anatolia".

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  3. Mr. Licantropunk, muy interesante lo expuesto, me la apunto. Saludos.

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  4. Tres horas te hace pensarlo tres veces (¿qué fue de aquellas películas que duraban noventa minutos? Allen y algún otro siguen con ese metraje), pero la veré, cuando pueda.
    Saludos.

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    1. Ethan, no te preocupes que "Los climas" anda sobre los 100 minutos, luego la duración no será un problema para introducirse en la obra de este director, que me temo que merece la pena. En cualquier caso la duración, si se trata de un DVD y no queda uno irremediablemente atrapado hasta querer ver el final, se arregla viendo la película en un par de sesiones.

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  5. Cuando he visto el título y el cartel he pensado: ni idea de qué película. Y tras tu texto me he quedado con ganas de verla...

    Y esperar a que estrenen la de Cannes, ya veremos.

    Saludos!

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    1. Recomiendo la película. ¿A quién? A los apasionados por descubrir nuevos puntos de vista.

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  6. Yo también la apunto, la verdad es que no la conocía. Cada vez que vengo por sitios como este, me doy cuenta de que fuera del cine de hace ya tiempo. Estoy cada vez mas desfasado. Cuidate

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    1. Intento ver cine de todas las épocas. Mejor dicho, no es que lo intente, es que acaba siendo así, un discurrir por filmografías, de un título a otro, de director en director. Todo tiene cabida en la pasión cinéfila, al menos cuando te pones a verla. Otra cosa es la cara que se te queda después del "The End"...

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