domingo, diciembre 29, 2013

"Attack the block", de Joe Cornish

En la conocida película "Señales", del director M. Night Shyamalan, el reverendo interpretado por Mel Gibson tiene que enfrentarse a una amenaza alienígena. El ambiente de la confrontación es una casa en medio del campo, un entorno rural rodeado de extensos sembrados solitarios en los que los extraterrestres han anunciado su llegada dejando inmensas huellas cauterizadas por el aterrizaje de sus naves. En "Señales" Shyamalan se adentraba en la psique de sus personajes, huella de autor, de modo que la lucha desplegada en los fotogramas se constituía en un combate con los propios miedos, con las angustias vitales que cada cual ha ido acumulando a lo largo de los años: matar al invasor era un dilema de fe, una fe mermada por las patadas cotidianas, pero un problema que sin duda se iba a pulverizar ante el peso más poderoso del instinto de supervivencia y de protección de la familia.

Supongamos que el conflicto se traslada a la gran ciudad, a un barrio sondeado por enormes torres de apartamentos, colmenas modernas, donde pasearse por la noche es una prueba peliaguda hasta para el mismísimo Bear Grylls. Llueven aliens feroces del cielo, mandíbulas fosforescentes que recuerdan a las de aquellas bolas peludas de "Critters" de Stephen Herek (mucho más grandes estas que atacan el bloque), y la primera línea de defensa de la humanidad la componen un grupo de mangantes adolescentes, unos jóvenes supervivientes de las calles endurecidos a base de drogas, peleas y consignas raperas, y que tienen muchas menos contemplaciones que el reverendo Gibson a la hora de batirse el cobre con el indeseado visitante estelar: leña al E.T. salvaje. Para el espectador desprejuiciado, emoción y acción a un ritmo frenético en esta cinta premiada en el festival de Sitges de 2011. Merece la pena escuchar el slang del guetto del sur de Londres en versión original, disfrutar de su tono de comedia urbana y, sobre todo, calibrar hasta qué punto lo que no te mata te hace fuerte: como dice el joven Moses (John Boyega), exponente de marginación y abandono social, nos dieron drogas, nos dieron armas (el rap lo inventó la CIA para que los negros se mataran unos a otros, como todo el mundo sabe) y ahora nos mandan unas bestias asesinas para que acaben con nosotros. Carne de barrio.


10 comentarios:

  1. Simpatica película, si señor. Y la confirmación de que Joe Cornish, además de ser el excelente guionista detras del Tintin de Spielberg y la sensacional Sherlock, es un director interesante a seguir.
    Saludos

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    1. Simpática como un vecino enloquecido blandiendo una katana, ja, ja. Leí que el director tenía su mayor experiencia en programas de comedia para la televisión británica, el dato de Sherlock no lo sabía. En cualquier caso, sí, tiene capacidad para resolver películas exigentes en la puesta en escena y, desde luego, buen ojo para un casting repleto de actores no profesionales. Esos chicos son la caña.

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  2. Mr. Licantropunk, simpatico film. Saludos.

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    1. Bueno, parece que el adjetivo "simpático" va a ser el elegido para calificar "Attack the block". No está mal.

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  3. Una sorpresa de lo más agradable. Esas bestias peludas con fauces "Globe in the Dark" son un gran hallazgo. Es como "La guerra de los mundos" con feromonas.
    Saludos. Borgo.

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    1. En este tipo de películas de invasión extraterrestre (o de ataque de zombies, o de cualquier plaga asesina que se le ocurra) es complicado dar otra vuelta de tuerca, ser original y plantear nuevas situaciones contando temas muy manidos. "Attack the block" lo consigue.

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  4. Ummm no, esta no. Demasiada testosterona sin fundamento, me parecen a mí estas pelis.

    Todo tiene un límite, señor Licantropunk, válgamedios, :))

    Saludos!!

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    1. La parte más interesante, a mi modo de ver, no es la de las escenas de acción. Apunto en la entrada que la película se debe ver en versión original, porque el lenguaje callejero de la banda de "Attack the block" es un gran valor en la cinta: es la ambientación de barrio, vida de esos chicos, la que merece la pena calibrar en la película.

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  5. Película sorprendente, buen ritmo y a pesar de su planteamiento algo absurdo encuentra cierta lógica en el género. La música le va como un guante.

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    1. Difícil innovar en este tipo de películas, pero se acoge a esos ingredientes que mencionas, unido a su reparto. Cool.

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